Tinta de esfero
Una vez que los niños empiezan a formar su visión de mundo se ven obligados a responder la misma pregunta. Algunas veces es uno de sus tutores en el colegio quien la formula, algunas otras veces algún adulto de su familia. El remitente puede variar pero la inefable pregunta siempre es la misma: ¿Qué quieres ser cuando seas grande? En lo personal, nunca he entendido cuál es la lógica detrás de esa pregunta. No es como que a los cinco años uno tenga muchos referentes del mundo real como para poder responderla con conocimiento de causa. Nuestra percepción de la realidad es transmitida por nuestros padres, abuelos, a veces por nuestros tios o por los adultos que nos cuidan en el colegio. Pero sobre todo, por la televisión. A mi me tocó responder la ineludible incógnita a principios de los noventa. En esa época, el control parental frente a lo que los niños podían ver en la televisión era cercano a cero. Durante esa época, además, Colombia atravesaba una de las crisis de seguridad y violenc...